United Pet Club

Comportamiento y Entrenamiento

El comportamiento siempre tiene una razón, aunque sea inconveniente

Un perro que no para de ladrar en la puerta o un gato que de un momento a otro deja de usar la caja de arena no está malcriado sin motivo. Casi siempre hay una causa, aburrimiento, miedo, un problema médico, un cambio en la casa, y encontrarla importa más que castigar el comportamiento.

El método y el momento importan más que el comando que uses

Dos dueños pueden enseñar el mismo comando y obtener resultados distintos porque uno esperó medio segundo de más para recompensarlo. El entrenamiento depende menos de las palabras que uses y más de la constancia, el momento exacto y de entender a qué le está respondiendo realmente el animal.

Tres maneras de ver el mismo problema

Entrenamiento Canino cubre la mecánica de enseñar comandos y crear buenos hábitos. Comportamiento Felino cubre cómo leer a los gatos y resolver conflictos entre mascotas o con la familia. Terapia de Conducta cubre problemas más profundos, miedo, trauma, reactividad, que van más allá del entrenamiento básico.

Mi perro obedece un comando en casa pero lo ignora en la calle. ¿Por qué pasa esto?

Los perros no generalizan los comandos de forma automática. Un comportamiento entrenado en un cuarto tranquilo casi siempre hay que volver a enseñarlo, poco a poco, en un lugar con más distracciones.

¿El castigo alguna vez es el camino correcto?

Hoy la mayoría de los entrenadores prefieren los métodos basados en recompensas. El castigo puede frenar un comportamiento por un tiempo, pero casi siempre empeora la causa real, que muchas veces es miedo o ansiedad.

More in Comportamiento y Entrenamiento