United Pet Club

Viajes y Seguridad

La mayoría de los problemas se pueden evitar

El mareo en el coche, un perro que se escapa en un área de servicio, un gato que se escurre de la transportadora en el veterinario: casi todo se debe a que nadie lo había preparado antes. Una transportadora bien sujeta, un trayecto corto de prueba antes de un viaje largo y saber reconocer las señales de estrés de tu mascota resuelven la mayor parte de lo que puede salir mal.

Volar con una mascota tiene sus propias normas

Las aerolíneas fijan su propia política para mascotas, además de lo que exija el país de destino, y las dos cosas no siempre coinciden. El certificado sanitario, las medidas del transportín y las restricciones de raza para perros y gatos braquicéfalos hay que comprobarlos por separado, con antelación, no en el mostrador del aeropuerto.

¿Es seguro que el perro viaje suelto en el coche?

Es un riesgo real en un choque o una frenada brusca, tanto para la mascota como para el resto de ocupantes. Un arnés homologado o un transportín bien sujeto merece la pena.

¿Qué debo comprobar antes de volar con mi mascota?

La política de mascotas de la aerolínea, las normas de importación del destino y si la raza de tu mascota tiene alguna restricción, cada cosa por separado y resuelta antes de reservar el billete.