United Pet Club
Gallina

Catalana

La Catalana es una resistente ave española de doble propósito, apreciada por su tolerancia al calor y su naturaleza vivaz y activa para el forrajeo.

Size
Medio
Lifespan
6–8 years
Origin
España
Temperament
Activo
Standard colors
Negro, Blanco y Ante
Key Traits
ActivoAlertaIndependienteEnérgico

Characteristics

Energy Level5
Trainability3
Good With Kids3
Good With Pets5
Grooming Needs4

Catalana colors and patterns

What each club's breed standard says about every Catalana color and pattern. Point at a ruling to see the club's own wording.

Breed standards describe the Catalana in Negro, Blanco y Ante. Standard patterns: Unicolor.

Plumaje: rulings by club
Color or patternAPAEE
NegroEstándar (“Buff”)No ruling
BlancoNo rulingEstándar (“weiß”)
AnteEstándar (“Buff”)Estándar (“hell-goldbraun”)
Patterns
UnicolorNo rulingEstándar (“hell-goldbraun; weiß”)
Piel y escamas: rulings by club
Color or pattern
Blanco
Ojos: rulings by club
Color or pattern
Rojo
Naranja
Pico: rulings by club
Color or pattern
Cuerno
Patas: rulings by club
Color or pattern
Pizarra
Orejillas: rulings by club
Color or pattern
Blanco
Cáscara del huevo: rulings by club
Color or pattern
Blanco
Crema
Tintado

What the rulings mean

Estándar
Described by the club's breed standard.

Color changes

How a Catalana's colors can change over its life.

  • Negrochanges toBarrado

    Plumaje · Con la edad · males only

  • Antechanges toDorado

    Plumaje · Con la edad · females only

Sources

Each ruling comes from the club's published breed standard or color list.

Sobre la Catalana

La Catalana es una gallina de doble propósito, de tamaño mediano, originaria de Cataluña, España, criada por huevos y carne, y resistente al calor y la sequía.

La Catalana, conocida también como Catalana del Prat, es una raza de gallina que se desarrolló en la región de Cataluña, en el noreste de España. Es un ave de doble propósito: se crió para dar una cantidad útil de huevos y, a la vez, un peso aprovechable en la mesa. Su plumaje tiene un tono dorado o leonado cálido con la cola negra, un color que la distingue de la mayoría de las aves mediterráneas.

La raza se adapta bien al calor y la sequía. Los ejemplares soportan mejor las temperaturas altas del verano que muchas razas del norte de Europa, y se mantienen activos en el campo incluso cuando el calor frena a otras parvadas. En el Perú esto se nota tanto en la costa, de clima cálido y seco buena parte del año, como en valles interandinos templados; en la sierra alta y en la selva húmeda conviene ajustar el manejo, como se explica más adelante. La Catalana es buena forrajeadora y recorre terreno en busca de insectos, semillas y hierbas, así que consigue buena parte de su propio alimento cuando tiene espacio.

Es un ave independiente y enérgica, no una gallina de regazo. Tolera que la manipulen, pero prefiere tener espacio para moverse, por lo que resulta más práctica en crianza libre o en una chacra pequeña que encerrada en un corral reducido.

Datos rápidos de la Catalana
AtributoDetalle
OrigenCataluña, España
TamañoMediano
Esperanza de vidaDe 6 a 8 años
Grupo / funciónDoble propósito (huevos y carne)
Ideal paraCrianza libre, climas cálidos, criadores con algo de experiencia

A quién le conviene

La Catalana es para quienes tienen espacio para que las aves forrajeen y viven en una zona cálida o templada, como buena parte de la costa peruana o los valles de la sierra. Recompensa a quien busca un ave productiva y de bajo mantenimiento, no una mascota tranquila y cariñosa. Quienes viven en zonas frías y húmedas, como las alturas de la puna, o mantienen a sus aves en corrales fijos y pequeños, pueden notarla inquieta y difícil de asentar.

Historia y origen

La Catalana se originó cerca de El Prat de Llobregat, junto a Barcelona, España, y se convirtió en una de las gallinas nativas más conocidas del país antes de llegar a Sudamérica.

La Catalana toma su nombre de Cataluña, la región del noreste de España donde se formó. Está vinculada de manera directa al pueblo de El Prat de Llobregat, cerca de Barcelona, y el nombre completo en español, Catalana del Prat, refleja ese origen. Durante generaciones, los agricultores locales fueron seleccionando la raza a partir de aves de corral mediterráneas comunes, con el fin de contar con un ave práctica tanto para huevos como para carne.

La raza quedó establecida como tipo reconocido en España durante el siglo XIX. Se convirtió en una de las gallinas nativas más criadas del país y en motivo de orgullo regional en Cataluña, donde siguió siendo habitual en granjas y mercados.

La emigración y el comercio españoles llevaron la Catalana al otro lado del Atlántico, y la raza se afianzó en distintas zonas de Sudamérica, donde su tolerancia al calor se ajustaba bien al clima. Ganó seguidores en países como Argentina y otros puntos del continente.

Fuera de España y Sudamérica, la Catalana siguió siendo relativamente escasa. Distintos estándares avícolas la reconocen en varios países, pero se cría en menor número que las razas comerciales y de exhibición más difundidas, y hoy se valora sobre todo como ave patrimonial.

Aspecto y estándar de la raza

La Catalana es una gallina mediana y erguida, de plumaje dorado leonado, cola y remeras negras, cresta simple roja y orejillas blancas.

La Catalana es un ave de tamaño mediano, con una postura bastante erguida y activa. El cuerpo es firme y bien redondeado para tratarse de una raza de doble propósito, sobre patas limpias y sin plumas. La silueta general es equilibrada, no pesada, lo cual concuerda con una raza pensada para recorrer terreno y forrajear.

La cresta simple es roja y se mantiene erguida en los gallos, mientras que en las gallinas la parte trasera suele caer hacia un lado. La cara es roja, las orejillas son blancas, y el pico y las patas van de un tono pizarra claro a azulado.

Estándar de la raza Catalana
RasgoEstándar
Peso (gallo)Entre 3.0 y 3.6 kg aproximadamente
Peso (gallina)Entre 2.0 y 2.7 kg aproximadamente
CrestaSimple, roja, erguida (caída hacia atrás en las gallinas)
PlumajeAjustado y liso
ColoresCuerpo dorado leonado con cola y remeras negras
Orejillas / ojosOrejillas blancas, ojos color castaño rojizo

Plumaje y colores

El color distintivo es un dorado leonado cálido en todo el cuerpo, resaltado por la cola negra y por plumas negras en las remeras y, a veces, en el cuello. Ese negro suele tener un brillo verdoso con buena luz. En algunas regiones existe también una versión enana de la Catalana, con el mismo patrón dorado y negro pero de tamaño reducido.

Temperamento y comportamiento

La Catalana es activa, alerta e independiente, forrajea en un área amplia y tolera que la manipulen sin buscar contacto humano cercano.

La Catalana es una gallina enérgica y autosuficiente. Las aves pasan buena parte del día en movimiento, escarbando y cazando por el terreno, y se mantienen atentas a su entorno. Esa alerta las hace reaccionar rápido ante depredadores, pero también puede volverlas nerviosas si se asustan o si se las mantiene en espacios reducidos.

Con las personas, la raza es de trato parejo pero no cariñosa. Las Catalanas aceptan que las manipulen y el manejo de rutina, aunque mantienen su distancia y rara vez se comportan como gallinas de regazo. Dentro de la parvada suelen convivir bien y comparten espacio con otras aves de corral cuando hay terreno suficiente para repartirse. El encierro en corrales chicos tiende a ponerlas inquietas, así que rinden mejor con espacio de sobra.

Las gallinas no tienen una tendencia marcada a clueca, así que los criadores que quieren pollitos suelen recurrir a una incubadora o a una gallina clueca de otra raza.

Calificación de rasgos (1 = bajo, 5 = alto)
RasgoCalificación
Afecto2
Energía5
Facilidad de adiestramiento2
Vocalización3
Muda de plumas3

Cuidados y manejo

La Catalana es una raza resistente y de bajo mantenimiento que necesita espacio para forrajear, sombra en climas calurosos y el cuidado y control de parásitos habituales en aves de corral.

La Catalana es una raza robusta que pide poco más allá de un buen manejo avícola básico. Sus principales necesidades son espacio para recorrer terreno y protección frente a los extremos que su tierra de origen no tenía, sobre todo el frío y la humedad.

Aseo

  • Ofrece una zona seca para el baño de polvo, así las aves cuidan su plumaje por su cuenta.
  • Revisa patas y cloaca con regularidad para detectar ácaros y piojillos.
  • Inspecciona la cresta simple en busca de daño por congelamiento durante las heladas, algo a tener en cuenta en la sierra alta.
  • Recorta uñas o pico solo si crecen de más, algo poco común en aves tan activas.

Ejercicio

  • Permite acceso diario a crianza libre o a un corral abierto para forrajear.
  • Da la mayor superficie de terreno posible, porque la raza no tolera bien el encierro.
  • Coloca perchas y esparce alimento de grano para mantener a las aves ocupadas.
  • Usa cercos seguros y altos, porque las aves activas pueden volar sobre barreras bajas.

Entorno

La Catalana se desenvuelve bien con el calor y la sequía, pero no está tan preparada para inviernos fríos y húmedos. En verano, ofrece sombra y agua fresca; en los meses más fríos, un gallinero seco, sin corrientes de aire y bien ventilado. Esto aplica sobre todo en la sierra, donde las noches bajan bastante de temperatura, mientras que en la costa el reto principal suele ser el calor y en la selva la humedad constante. Un gallinero bien acamado y un corral protegido ayudan a que la raza se mantenga sana todo el año.

Nutrición y alimentación

La Catalana se desarrolla bien con un alimento balanceado para aves de corral según su etapa de vida, complementado con lo que reúne al forrajear: insectos, semillas y hierbas.

Un alimento balanceado comercial para aves de corral forma la base de la dieta de la Catalana, con el tipo ajustado a la edad y el propósito del ave. Como la raza forrajea bien, las aves de crianza libre completan su ración con insectos, semillas y plantas verdes, lo que puede reducir la cantidad de alimento preparado que necesitan. Ofrece siempre agua limpia y fresca junto con el alimento.

Las gallinas ponedoras necesitan calcio extra para formar cáscaras resistentes, que suele darse como concha de ostra molida o grit de piedra caliza a libre disposición. Las aves sin acceso a tierra también necesitan grit insoluble para moler su alimento.

Guía de alimentación por etapa de vida
Etapa de vidaCantidad al díaComidas
Pollitos (0 a 8 semanas)Alimento iniciador en migajas, a libre disposiciónDisponible todo el tiempo
Recría (8 a 18 semanas)Alimento de recría, a libre disposiciónDisponible todo el tiempo
Gallinas ponedorasEntre 120 y 130 g de alimento de posturaMañana y tarde
Gallos adultosEntre 120 y 140 g de alimento de mantenimientoMañana y tarde

Premios y suplementos

Mantén los premios, como granos enteros, hojas verdes y sobras de cocina, en alrededor del 10 por ciento de la dieta total para no desequilibrar la ración principal. Ofrece el grit y la concha de ostra por separado, sin mezclarlos con el alimento. Un suplemento vitamínico y de electrolitos en el agua puede ayudar a las aves a sobrellevar el estrés por calor o a recuperarse de una enfermedad.

Salud y afecciones comunes

La Catalana es una raza resistente, con una esperanza de vida de 6 a 8 años. Es propensa a los parásitos y problemas respiratorios comunes en aves de corral, no a fallas propias de la raza.

La Catalana suele ser una gallina sana y de vida larga, con una esperanza de vida habitual de 6 a 8 años si recibe buen cuidado. No presenta trastornos generalizados propios de la raza. La mayoría de los problemas de salud son los mismos que afectan a cualquier ave de corral, y un buen manejo previene la mayoría de ellos. Su tolerancia al calor es un punto fuerte, pero la cresta simple erguida puede sufrir congelamiento en inviernos duros, algo a considerar en la sierra alta.

Afecciones comunes
AfecciónSeñalesNota
Parásitos externos (ácaros, piojillos)Rascado, plumas opacas, cresta pálidaControla con baños de polvo y revisiones regulares
Parásitos internos (lombrices)Pérdida de peso, deposiciones sueltasAplica un programa regular de desparasitación y rota el terreno
Infección respiratoriaEstornudos, secreción nasal, respiración con estertoresMejora la ventilación; aísla a las aves enfermas
Congelamiento de la crestaPuntas de la cresta ennegrecidas por el fríoOfrece un gallinero seco y sin corrientes de aire en invierno

Cuidado preventivo

  • Mantén el gallinero limpio, seco y bien ventilado.
  • Aplica un programa regular de control de parásitos y desparasitación.
  • Pon en cuarentena a las aves nuevas o a las que regresan antes de juntarlas con la parvada.
  • Sigue las recomendaciones de vacunación de tu zona, donde correspondan.
  • Da un alimento balanceado y agua limpia en todo momento.

Hábitat y alojamiento

La Catalana necesita un gallinero seco y bien ventilado, además de un espacio amplio para forrajear, con cercos seguros que se ajusten a su carácter activo.

La Catalana está hecha para la vida al aire libre y en crianza extensiva, y rinde mejor donde puede forrajear en un área amplia. El alojamiento debe darle a la parvada un lugar seguro y seco para dormir y poner huevos, junto con todo el espacio exterior que el terreno permita. La raza se adapta muy bien a zonas cálidas y secas, como buena parte de la costa peruana, pero en zonas más frías, como la sierra, el gallinero debe mantener a las aves secas y sin corrientes de aire durante el invierno.

Especificaciones de alojamiento
ParámetroRecomendación
Espacio de gallinero por aveAl menos 0.3 a 0.4 m² (4 pies²)
Espacio de corral / rango1 m² o más por ave, mientras más, mejor
Espacio de percha por aveUnos 20 a 25 cm de tabla de percha
NidalesUn nidal por cada 3 a 4 gallinas
VentilaciónRejillas altas y sin corrientes de aire, por encima del nivel de la percha

Lista de instalación

  • Gallinero resistente y a prueba de depredadores, con pestillos seguros.
  • Perchas elevadas sobre el piso acamado.
  • Nidales limpios y con sombra, con cama seca.
  • Zona de baño de polvo dentro del corral.
  • Sombra y agua fresca repartidas por todo el terreno para los días calurosos.
  • Cercos lo bastante altos para contener a aves activas y de cuerpo ligero.

Incubación y eclosión

Los huevos de Catalana eclosionan en unos 21 días con una incubación estándar, y como las gallinas rara vez se ponen clueca, casi todos los criadores usan incubadora o una gallina nodriza.

Las gallinas Catalana no tienen una tendencia marcada a clueca, así que para una eclosión confiable casi siempre se recurre a una incubadora o a una gallina clueca de otra raza. Los huevos de la raza siguen el patrón estándar de incubación de gallina y eclosionan alrededor del día 21. Elige huevos limpios y de buena forma, y guárdalos con la punta hacia abajo, a temperatura ambiente fresca, por no más de una semana antes de ponerlos a incubar.

Parámetros de incubación
ParámetroAjuste
Temperatura37.5 °C (99.5 °F) en incubadora de aire forzado
Humedad45 a 55 por ciento entre los días 1 y 18, luego 65 a 70 por ciento
DíasAlrededor de 21
VolteoAl menos 3 a 5 veces al día hasta el día 18, luego se detiene

Pasos para la incubación

  1. Elige huevos limpios, sin daños, de forma y tamaño normales.
  2. Deja que los huevos guardados lleguen a temperatura ambiente antes de ponerlos a incubar.
  3. Ajusta la incubadora a 37.5 °C y estabiliza la temperatura y la humedad.
  4. Voltea los huevos con regularidad hasta el día 18.
  5. Detén el volteo el día 18 y sube la humedad para el periodo final antes de la eclosión.
  6. Deja a los pollitos recién nacidos dentro de la incubadora hasta que estén secos y esponjados, y luego pásalos a una criadora tibia.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la gallina Catalana: tamaño, temperamento, cuidados, esperanza de vida, para quién es ideal y su disponibilidad.

¿Qué tamaño alcanza una gallina Catalana?

La Catalana es una raza de tamaño mediano. Los gallos pesan entre 3.0 y 3.6 kg, y las gallinas entre 2.0 y 2.7 kg aproximadamente. En algunas regiones existe una versión enana, bastante más pequeña.

¿Cómo es el temperamento de la Catalana?

Es activa, alerta e independiente. Las aves forrajean en un área amplia y toleran que las manipulen, pero no buscan contacto humano cercano, así que no es una raza de gallina de regazo.

¿Es difícil de criar la Catalana?

No. Es una raza resistente y de bajo mantenimiento que sobre todo necesita espacio para forrajear, un gallinero seco y sin corrientes de aire, y control habitual de parásitos. Su único requisito real es tener espacio para moverse.

¿Cuánto vive una Catalana?

Con buen cuidado, una Catalana suele vivir entre 6 y 8 años. Es una raza robusta, sin problemas de salud propios de la raza que estén muy extendidos.

¿Es la Catalana una buena opción para climas cálidos?

Sí. La raza viene de España y tolera bien el calor y la sequía, y se mantiene activa en temperaturas que frenan a muchas otras gallinas, algo útil para la costa peruana. Está menos preparada para inviernos fríos y húmedos.

¿Pone bien la Catalana, y las gallinas empollan a sus pollitos?

Sí, es una ponedora productiva de doble propósito, con huevos de cáscara blanca. Las gallinas rara vez se ponen clueca, así que casi todos los criadores incuban los huevos en una incubadora o bajo una gallina clueca de otra raza.

¿Es fácil de conseguir la Catalana?

Es común en España y en algunas zonas de Sudamérica, pero escasa en el resto del mundo. Fuera de esas zonas se cría sobre todo como ave patrimonial, así que la disponibilidad puede ser limitada.