Un perro chipado no es lo mismo que un perro registrado
La confusión es muy común: mucha gente cree que basta con llevar al perro al veterinario. En realidad, hace falta un paso más, que es el que le explicamos aquí, y con nosotros no cuesta nada.
El camino completo, de principio a fin
1
Primero, la aguja
Su veterinario coloca el chip en un instante, sin sedación de ningún tipo. Le entregará un justificante con el número: no lo pierda, porque lo va a necesitar en el siguiente paso.
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Elija dónde va a registrarlo
Nada le obliga a usar el registro que ofrece el fabricante del chip. Con nosotros, cualquier marca vale, y estamos conectados a la búsqueda universal de la AAHA.
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Rellene la ficha de su perro
El número de 15 dígitos, el nombre, la raza, la edad y una foto reciente, junto a sus propios datos de contacto. Repase cada casilla dos veces: una sola cifra mal escrita deshace todo el enlace.
4
Compruebe si hay algún cargo
Cada plataforma decide sus propias condiciones; algunas cobran, otras no. Averígüelo con antelación, y pregunte también si el registro expira solo con el paso del tiempo.
5
No lo olvide después
Cada cambio de domicilio o de teléfono exige entrar y corregir el registro. Uno desactualizado apenas se diferencia de uno que nunca se hizo.
Lo que ocurre entre la piel y el sistema
El objeto en sí no es más grande que un grano de arroz, y una vez colocado entre los omóplotos del perro, guarda un código que solo un lector especializado sabe interpretar. Ese código, aislado, no vale nada. Necesita estar unido a sus datos en algún registro para que sirva su propósito el día que realmente haga falta. Y ese día llega con más frecuencia de la que uno imagina: un perro se suelta de la correa persiguiendo a un gato, sale disparado durante los cohetes de las fiestas del pueblo, o simplemente se despista mientras usted descarga cajas de la mudanza. Con el chip registrado, la protectora convierte ese susto en una llamada rápida. Sumar una placa al collar tampoco está de más, ya que un vecino puede leerla sin ningún aparato, aunque tiene la desventaja de que se puede desprender, cosa que al chip no le pasa.
Conviene saber que en España no hay un único trámite válido para todo el territorio: el RIAC, creado por el Real Decreto 1053/2022, centraliza el dato a nivel estatal, y la práctica totalidad de comunidades autónomas obliga a chipar a los perros. Nuestro registro no sustituye eso, lo complementa: cumpla con el RIAC y sume, además, un sistema internacional que le sigue identificando aunque su perro cruce una frontera. También sirve como respaldo si alguna vez hay dudas sobre a quién pertenece el animal, tras una venta, una adopción o un desacuerdo familiar, porque el expediente deja constancia de la fecha del vínculo. Compare nuestros planes de registro si busca funciones extra, y si su perro todavía no tiene chip, cree su perfil gratuito desde ya.
Beneficios que no se ven hasta que hacen falta
De días a horas
Un registro al día suele acortar drásticamente el tiempo que pasa entre el escaneo y la llamada telefónica.
Cruzar fronteras sin sustos
Numerosos países exigen el chip registrado antes de dejar entrar a un perro, así que este trámite le ahorra sorpresas de última hora en la aduana.
Papel en caso de conflicto
Ante una separación, una mudanza complicada o un lío en la residencia canina, el expediente aclara desde cuándo el perro está vinculado a usted.
Menos presión sobre el sistema
Cada reencuentro rápido deja sitio y recursos libres en la protectora para los animales que de verdad no tienen a nadie.
Lo que preguntan otros dueños de perros
¿Chipar y registrar son entonces cosas distintas?
Completamente distintas. Chipar es la parte física, que hace el veterinario en una sola visita. Registrar es cargar ese número, junto a sus datos, en algún sistema, y ese trámite depende de usted, no del veterinario.
¿Puedo apuntar el mismo chip en más de un sitio?
Sí, sin ningún problema, y a veces ayuda: no todas las protectoras consultan las mismas bases de datos. Formar parte de la red de la AAHA, como hacemos nosotros, reduce mucho ese riesgo de todas formas.
He adoptado un perro con chip a nombre de otra persona, ¿qué hago?
Pida el cambio de titular al registro donde figura actualmente, aportando sus papeles de adopción. También puede simplemente volver a registrarlo con nosotros; entre dos registros, prevalece siempre el más reciente.
¿Toca renovar esto cada año, como un seguro?
Depende de la plataforma, hay quien lo exige. Con nosotros no: una vez registrado, dura toda la vida del perro sin ningún trámite posterior.
¿Qué pasa exactamente cuando alguien escanea a mi perro?
El lector muestra un código y el sistema donde está inscrito. A partir de ahí, quien lo haya escaneado nos contacta a nosotros, y nosotros le contactamos a usted.
¿Cómo se registra concretamente el chip de un perro en España?
Abriendo una cuenta gratuita, introduciendo los 15 dígitos del chip y añadiendo sus datos. Vale para cualquier chip que le haya puesto un veterinario español. Recuerde que el RIAC cubre el trámite estatal obligatorio, pero un registro internacional gratuito como el nuestro es lo que realmente le protege si su perro se pierde lejos de casa.
No espere a que pase algo
El trámite completo apenas lleva un par de minutos. ¿Alguna pregunta antes de empezar? Escríbanos cuando quiera.