
El German Spitz es un pequeño perro guardián animado y alerta que se vincula estrechamente con su familia y es rápido en dar la voz de alarma.
Cómo es el pelaje del Spitz Alemán y qué implica a la hora de cuidarlo.
Crítico: Un Spitz Alemán no debe raparse.
La subcapa mantiene fuera el calor igual que el frío, y el pelo de cobertura protege la piel del sol y de las picaduras de insectos. Rapar todo el pelaje elimina ambas cosas. Suele volver a crecer a parches, blando o de otro color, y en algunos animales el pelo de guardia no vuelve nunca del todo. Cepille la subcapa en lugar de cortarla.
Precaución: El pelaje de un Spitz Alemán se enreda con facilidad.
El pelo fino o largo se enmaraña en la base del pelaje, fuera de la vista, donde los nudos se aprietan y tiran de la piel. El cepillado tiene que llegar hasta la raíz por secciones, no solo rozar la superficie.
Información: Un Spitz Alemán suelta la subcapa en rachas intensas.
La subcapa sale en rachas intensas a lo largo de unas semanas. Un rastrillo de subpelo, o un baño seguido de un secado con aire adecuado, la retira mucho más rápido que el cepillado diario. Rapar el pelaje no es un atajo.
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El Spitz alemán es un perro pequeño y alerta, originario de Alemania, muy apegado a su familia y rápido para ladrar ante cualquier novedad. Pesa entre 4,5 y 11 kg y vive de 13 a 15 años.
El Spitz alemán es un perro de compañía pequeño, reconocido por su cara de zorro, un pelaje doble muy tupido y una cola enroscada que lleva sobre el lomo. Los adultos son bajitos, pero se paran con una postura erguida y segura. La raza pertenece a la familia Spitz, un grupo de perros de tipo nórdico que se caracteriza por orejas puntiagudas, pelaje denso y cola enroscada.
Es un perro leal y con mucho carácter, que crea vínculos fuertes con las personas con las que vive. Está pendiente de todo lo que pasa en la casa y reacciona rápido ante cualquier cosa que le resulte extraña. Esa vigilancia lo convierte en un buen perro de alarma, aunque su tamaño no le permite cumplir el papel de guardián en el sentido físico.
A pesar de su tamaño, el Spitz alemán tiene un temperamento activo y enérgico. Le gusta estar metido en lo que pasa en la casa y no le gusta quedarse por fuera de la jugada por mucho tiempo. Quienes lo tienen lo describen como una compañía alegre que se adapta bien a un apartamento o a una casa, siempre que reciba atención diaria y un par de paseos cortos.
| Atributo | Detalle |
|---|---|
| Origen | Alemania |
| Tamaño | Pequeño (entre 4,5 y 11 kg según la variedad) |
| Esperanza de vida | 13 a 15 años |
| Grupo/función | Compañía y vigilancia (tipo Spitz) |
| Se lleva bien con | Familias, personas solas y dueños mayores que buscan un perro pequeño y atento |
El Spitz alemán le sirve a quien busca un perro pequeño e interactivo y no le molesta que sea hablador. Funciona bien en apartamento gracias a su tamaño, pero la tendencia a ladrarle a cualquier ruido hace que valga la pena pensar en paredes delgadas y vecinos cercanos. A quienes pasan bastante tiempo en casa, o pueden llevar al perro con ellos, les va mejor con esta raza. El pelaje tupido necesita cepillado frecuente, así que conviene si estás dispuesto a dedicarle unos minutos varias veces por semana.
El Spitz alemán desciende de antiguos perros pastores y de granja del norte de Europa central, valorado durante siglos como compañero vigilante en las regiones de habla alemana.
El Spitz alemán tiene su origen en los perros tipo Spitz de Europa central y del norte, uno de los linajes caninos más antiguos de Europa. Estos perros vivían en granjas y pueblos de las regiones de habla alemana, donde su estado de alerta y su tendencia a ladrar los hacía útiles para avisar de la llegada de extraños o intrusos.
Existen referencias escritas y gráficas de perros Spitz en Alemania a lo largo de varios siglos. Eran comunes en granjas, en botes que navegaban los ríos y en pueblos, donde el tamaño pequeño y la voz fuerte resultaban prácticos. Como cuidaban las propiedades y las pertenencias dando la alarma en lugar de pelear, los dueños solían preferir los perros más pequeños y fáciles de llevar a cualquier parte.
Con el tiempo, el Spitz alemán se desarrolló en distintos tamaños, desde el Wolfspitz, más grande, hasta variedades de compañía más pequeñas. El extremo más pequeño de esta familia está emparentado de cerca con el Pomerania, que se siguió reduciendo de tamaño, sobre todo en Gran Bretaña durante el siglo diecinueve. El Spitz alemán y el Pomerania comparten un mismo origen dentro del mismo grupo amplio.
Más adelante, clubes caninos de Alemania y de otros países establecieron estándares escritos que organizaron las variedades Spitz según tamaño y pelaje. Hoy el Spitz alemán es reconocido como una raza de compañía independiente, criada sobre todo para hacer compañía y para la vigilancia del hogar, y no para labores de granja. En Colombia, el Club Canino Colombiano incluye la raza dentro de los estándares que sigue de la Federación Cinológica Internacional, aunque todavía es poco común encontrarla fuera de criadores especializados.
El Spitz alemán es un perro pequeño y de cuerpo compacto, con cabeza de zorro, orejas paradas, un pelaje doble tupido que se separa del cuerpo y una cola con plumas enroscada sobre el lomo.
El Spitz alemán tiene una silueta compacta, casi cuadrada, con el largo del cuerpo cercano a la altura a la cruz. La cabeza tiene forma de cuña y recuerda a la de un zorro, con hocico puntiagudo, ojos oscuros en forma de almendra y orejas pequeñas, paradas, triangulares, ubicadas en la parte alta de la cabeza y juntas entre sí. Lo más llamativo es el pelaje, que se separa del cuerpo y forma un collar bien marcado alrededor del cuello y los hombros. La cola nace alta, se enrosca hacia adelante sobre el lomo, muchas veces queda apoyada contra el cuerpo, y lleva una pluma de pelo abundante.
| Rasgo | Rango típico |
|---|---|
| Altura | Entre 23 y 30 cm a la cruz (variedad pequeña) |
| Peso | Entre 4,5 y 11 kg según la variedad |
| Pelaje | Doble: capa externa larga, lisa y separada del cuerpo, sobre una capa interna corta y densa |
| Colores | Blanco, negro, marrón, naranja, crema y distintos patrones sable y de manchas |
| Ojos | Oscuros, en forma de almendra, de expresión alerta |
El pelaje doble es el rasgo que más define a esta raza. La capa externa es larga, lisa y se separa del cuerpo, sostenida por una capa interna suave y densa que le da al perro ese aspecto redondeado y esponjoso. El pelo es más corto en la cabeza, las orejas y la parte delantera de las patas, y más largo en el cuello, el pecho y la cola. Los colores aceptados cubren una gama amplia: blanco sólido, negro, marrón, naranja y crema, además de tonos sable y combinaciones de manchas (parti color). El pelaje se cae de forma constante y pasa por mudas estacionales más fuertes, cuando se renueva la capa interna.
El Spitz alemán es leal y lleno de energía. Está muy apegado a su familia y ladra rápido ante cualquier cosa que le resulte desconocida.
El Spitz alemán es un perro seguro de sí mismo y activo que se mantiene muy conectado con su hogar. Suele apegarse fuerte a sus personas y le gusta estar donde hay movimiento. Con los miembros de la familia es cariñoso y juguetón, y muchas veces elige a una o dos personas para seguirlas de cerca.
Con los desconocidos, la raza es naturalmente vigilante. Avisa cuando llega alguien y reacciona ante sonidos que no reconoce, un rasgo que lo ha mantenido valorado como perro guardián pequeño durante siglos. Una socialización temprana y constante lo ayuda a mantenerse alerta sin volverse nervioso o desconfiado en exceso. Con otros perros y mascotas de la casa suele llevarse bien si crece junto a ellos, aunque su carácter valiente hace que no se deje intimidar fácilmente por perros más grandes.
El Spitz alemán es inteligente y lee rápido el estado de ánimo de su dueño. Puede ser independiente y un poco terco, pero responde bien a la atención y al manejo constante. El punto más importante para quien piensa tenerlo es la voz: es una raza habladora, y el ladrido hay que manejarlo desde cachorro, antes de que se vuelva costumbre.
| Rasgo | Calificación |
|---|---|
| Afecto | 5 |
| Energía | 4 |
| Facilidad de entrenamiento | 3 |
| Tendencia a ladrar | 5 |
| Muda de pelo | 4 |
El Spitz alemán necesita cepillado frecuente por su pelaje doble, ejercicio corto todos los días y contacto cercano con la familia, y se adapta bien a un apartamento o a una casa.
El cuidado diario del Spitz alemán gira en torno al pelaje y a mantener ocupado a un perro activo y sociable. Es una raza resistente que se adapta a la mayoría de los hogares, pero tanto el pelo tupido como la mente inquieta necesitan atención.
El Spitz alemán vive contento en un apartamento o en una casa y no necesita un patio grande. Eso sí, necesita compañía. Le va mal si se queda solo por periodos largos y puede ponerse a ladrar o a inquietarse. Un espacio seguro es importante porque la raza es alerta y curiosa. Como el pelaje aísla bien, el perro tolera mejor el frío que el calor.
El Spitz alemán come bien con una dieta completa para razas pequeñas, servida en porciones medidas y repartida en dos comidas al día, cuidando que no suba de peso.
El Spitz alemán necesita una dieta completa y balanceada, formulada para razas pequeñas. Los perros pequeños tienen un metabolismo rápido pero el estómago chico, así que la calidad del alimento en porciones bien medidas importa más que la cantidad. Ajusta el alimento a la etapa de vida del perro: usa una fórmula para cachorro mientras está creciendo y una fórmula para adulto cuando ya esté maduro. Como es una raza compacta, hasta un poco de peso de más le exige mucho al cuerpo, así que las porciones deben medirse y no dejarse servidas todo el día.
| Etapa de vida | Cantidad al día | Comidas |
|---|---|---|
| Cachorro (2 a 6 meses) | Según la etiqueta del producto, repartida en porciones pequeñas | 3 a 4 |
| Cachorro (6 a 12 meses) | Según la etiqueta del producto para crecimiento | 2 a 3 |
| Adulto | Entre 1/2 y 1 taza de alimento seco | 2 |
| Adulto mayor | Un poco menos, vigilando el peso | 2 |
Mantén los premios en máximo un diez por ciento de las calorías diarias y descuéntalos de la porción total, porque un perro pequeño llega rápido a su límite. Usa premios pequeños y bajos en calorías para el entrenamiento. La mayoría de los Spitz alemán con una dieta completa no necesitan suplementos. Habla con el veterinario antes de agregar algo, como apoyo para las articulaciones o la piel. El agua fresca debe estar disponible siempre.
El Spitz alemán es una raza generalmente resistente, con una esperanza de vida de 13 a 15 años, pero conviene vigilar la luxación de rótula, las enfermedades dentales y algunos problemas de los ojos.
El Spitz alemán es una raza pequeña, en general sana y longeva, con una esperanza de vida típica de 13 a 15 años. Como todos los perros, es propenso a ciertas afecciones, varias de ellas comunes en razas pequeñas. Comprarlo con un criador que le haga pruebas de salud a sus perros y mantener al día los controles veterinarios de rutina reduce el riesgo de los problemas más serios.
| Afección | Señales | Nota |
|---|---|---|
| Luxación de rótula | Saltos al caminar, cojera de las patas traseras, cojera intermitente | Común en razas pequeñas; va de leve a quirúrgica |
| Enfermedad dental | Mal aliento, sarro, encías adoloridas o que sangran | Las mandíbulas pequeñas amontonan los dientes; la limpieza de rutina ayuda |
| Atrofia progresiva de retina | Ceguera nocturna, pérdida gradual de visión | Afección ocular hereditaria; los criadores la evalúan |
| Conducto arterioso persistente | Soplo cardíaco, poca energía, crecimiento lento | Un defecto cardíaco presente en algunas líneas |
| Obesidad | Aumento de peso, menos actividad | Se maneja con alimentación medida y ejercicio |
El Spitz alemán es inteligente y aprende rápido con un entrenamiento constante y basado en premios, aunque conviene trabajar temprano el ladrido y el llamado.
El Spitz alemán es despierto y aprende órdenes y trucos rápido cuando el entrenamiento es constante y positivo. Le gusta el trabajo mental y la atención que trae el entrenamiento, por eso las sesiones cortas y animadas funcionan mejor que las largas y repetitivas. La raza puede mostrar un lado independiente y algo terco, así que la paciencia y una rutina estable son claves. Hay dos puntos que conviene trabajar temprano: el ladrido, porque la raza es naturalmente habladora, y el llamado, porque su estado de alerta puede distraerlo con facilidad.
Las hembras de Spitz alemán suelen tener camadas pequeñas, de una a cuatro crías, después de una gestación de unos 63 días, y la raza generalmente pare sin mayores complicaciones.
La cría del Spitz alemán debe hacerse de forma responsable, con padres que tengan pruebas de salud y un propósito claro. Los perros llegan a la madurez sexual durante el primer año, pero es mejor esperar a cruzar a la hembra hasta que esté físicamente madura y haya pasado las pruebas de salud correspondientes, lo que suele ser después del primer año y muchas veces cerca de los dos años de edad. Las hembras entran en celo aproximadamente dos veces al año.
La gestación dura unos 63 días desde la concepción. Las camadas suelen ser pequeñas, por lo general de una a cuatro crías, acorde con el tamaño de la raza. El Spitz alemán generalmente pare de forma natural, sin las dificultades que se ven en algunas razas de hocico chato, aunque cualquier cría debería contar con apoyo veterinario previsto por si surge alguna complicación.
Los cachorros nacen con el pelo corto, que se va espesando en las semanas siguientes, y el pelaje adulto que se separa del cuerpo se desarrolla a lo largo de varios meses. Los recién nacidos dependen completamente de la madre para el calor y la alimentación. El destete suele empezar entre las tres y las cuatro semanas, y los cachorros deben quedarse con la madre y los hermanos de camada hasta al menos las ocho semanas, para aprender el comportamiento canino normal. El manejo suave y la socialización temprana durante esta etapa forman un adulto seguro de sí mismo.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Madurez sexual | Entre 6 y 12 meses (mejor esperar más para criar) |
| Edad recomendada para criar (hembra) | Físicamente madura, casi siempre alrededor de los 2 años |
| Celos al año | Alrededor de 2 |
| Gestación | Unos 63 días |
| Tamaño típico de camada | 1 a 4 cachorros |
| Destete | Entre 3 y 4 semanas |
| Salida a nuevo hogar | 8 semanas o más |
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Las preguntas más comunes sobre el Spitz alemán tienen que ver con su tamaño, temperamento, tendencia a ladrar, cuidados, esperanza de vida y qué tan bien se adapta a distintos hogares.
Es un perro pequeño: mide entre 23 y 30 centímetros a la cruz en la variedad pequeña y pesa entre 4,5 y 11 kilos, según la variedad y cada individuo.
Sí. La raza es naturalmente habladora y durante siglos se usó como perro guardián que da la alarma. El ladrido se puede manejar con entrenamiento temprano y una señal de silencio, pero quien piense en tener uno debe esperar un perro alerta y conversador.
El cuidado es moderado. Los compromisos principales son cepillar el pelaje doble dos o tres veces por semana, hacerle compañía todos los días con paseos cortos, y llevar un cuidado dental de rutina. La raza no necesita una casa grande ni ejercicio intenso.
Por lo general entre 13 y 15 años, algo bastante largo incluso para un perro pequeño. Una buena alimentación, el control del peso y las visitas veterinarias regulares ayudan a que llegue al extremo más alto de ese rango.
Sí, para muchos hogares. Son leales y juguetones con su familia y pueden llevarse bien con niños y otras mascotas si se socializan desde cachorros. Les va mejor en casas donde alguien está presente con frecuencia, porque no les gusta quedarse solos por mucho tiempo.
Están emparentados de cerca y comparten un origen común dentro de la familia Spitz, pero se reconocen como razas separadas. El Pomerania se redujo de tamaño hasta quedar más pequeño, mientras que el Spitz alemán existe en una variedad de tamaños.
La disponibilidad varía según la región. Es más común en Alemania y en algunas partes de Europa que en otros países; en Colombia, lo más recomendable es contactar a un criador serio, afiliado al Club Canino Colombiano, que le haga pruebas de salud a sus perros, en lugar de buscar la camada más cercana.