
El Spitz Japonés es un compañero cariñoso y alegre con un pelaje de un blanco brillante y una naturaleza devota y amante de la familia.
Cómo es el pelaje del Spitz Japonés y qué implica a la hora de cuidarlo.
Crítico: Un Spitz Japonés no debe raparse.
La subcapa mantiene fuera el calor igual que el frío, y el pelo de cobertura protege la piel del sol y de las picaduras de insectos. Rapar todo el pelaje elimina ambas cosas. Suele volver a crecer a parches, blando o de otro color, y en algunos animales el pelo de guardia no vuelve nunca del todo. Cepille la subcapa en lugar de cortarla.
Precaución: El pelaje de un Spitz Japonés se enreda con facilidad.
El pelo fino o largo se enmaraña en la base del pelaje, fuera de la vista, donde los nudos se aprietan y tiran de la piel. El cepillado tiene que llegar hasta la raíz por secciones, no solo rozar la superficie.
Información: Un Spitz Japonés suelta la subcapa en rachas intensas.
La subcapa sale en rachas intensas a lo largo de unas semanas. Un rastrillo de subpelo, o un baño seguido de un secado con aire adecuado, la retira mucho más rápido que el cepillado diario. Rapar el pelaje no es un atajo.
El Spitz Japonés es un perro pequeño de pelaje blanco, originario de Japón, cariñoso y muy apegado a su familia, con un temperamento alegre y protector.
El Spitz Japonés es un perro de compañía de tamaño pequeño, desarrollado en Japón a comienzos del siglo XX. Tiene un pelaje doble completamente blanco, hocico puntiagudo, orejas triangulares erguidas y una cola emplumada que lleva enroscada sobre el lomo. Los adultos miden entre 30 y 38 cm a la cruz y pesan entre 5 y 10 kg. Por tamaño y peso, se ubica claramente entre las razas pequeñas.
Es una raza cariñosa y juguetona. Se apega mucho a las personas con las que vive y suele mantenerse cerca de ellas durante el día. Pese a su tamaño reducido, el Spitz Japonés está siempre alerta y ladra para avisar cuando llega alguien a la puerta. Por eso cumple bien el papel de guardián del hogar. Por lo general se lleva bien con los niños y se adapta a otras mascotas de la casa cuando la presentación se hace con calma.
El pelaje parece exigir mucho cuidado, pero en la práctica repele la tierra con facilidad y necesita menos trabajo del que su apariencia sugiere. Esta raza conviene a dueños que quieren un perro de interior fiel y pueden darle compañía habitual y ejercicio moderado todos los días.
| Atributo | Detalle |
|---|---|
| Origen | Japón |
| Tamaño | Pequeño (entre 5 y 10 kg) |
| Esperanza de vida | 12 a 16 años |
| Grupo / función | Perro de compañía |
| Se lleva bien con | Niños, familias, otras mascotas con presentación adecuada |
El Spitz Japonés se adapta a familias, parejas y personas solas que pasan bastante tiempo en casa o pueden evitar dejarlo solo por períodos largos. Le va bien tanto en departamentos como en casas, siempre que tenga paseos y juego diarios. Quienes buscan un perro silencioso deben saber que la raza está alerta y reacciona con ladridos ante sonidos desconocidos, aunque esto se puede reducir con entrenamiento.
El Spitz Japonés se desarrolló en Japón entre 1920 y 1930 a partir de spitz blancos importados, con un estándar de raza fijado tras la Segunda Guerra Mundial.
El Spitz Japonés se desarrolló en Japón durante las décadas de 1920 y 1930. Los criadores partieron de perros tipo spitz de pelaje blanco traídos desde otros países, y entre los antepasados que suelen mencionarse está el Spitz Alemán blanco. A lo largo de la década de 1930 se importaron además otros spitz blancos de tamaño pequeño desde distintas regiones para ampliar la base genética.
El objetivo era lograr un perro de compañía pequeño, sano, de pelaje blanco parejo y temperamento estable. Generación tras generación, los criadores seleccionaron por tamaño, calidad del pelaje y carácter hasta fijar un tipo uniforme.
El Kennel Club de Japón publicó un estándar de raza unificado en 1948, después de que la Segunda Guerra Mundial interrumpiera el trabajo de crianza. Desde entonces el Spitz Japonés quedó establecido como una raza japonesa propia y no como una simple variante regional de otros spitz.
En la segunda mitad del siglo XX la raza se difundió fuera de Japón y fue reconocida por clubes caninos de distintos países. En Chile puede registrarse a través del Kennel Club de Chile, entidad afiliada a la Federación Cinológica Internacional. Sigue siendo un compañero familiar muy popular en Japón y mantiene un grupo estable de seguidores en el resto del mundo.
El Spitz Japonés es un perro pequeño y de forma casi cuadrada, con pelaje doble blanco puro, hocico puntiagudo, orejas erguidas y cola sobre el lomo.
El Spitz Japonés tiene una silueta equilibrada y casi cuadrada, con cabeza en forma de cuña, hocico puntiagudo y orejas pequeñas y triangulares que se mantienen erguidas. Los ojos son oscuros, ovalados y algo achinados, y el contraste de la trufa y los labios negros resalta sobre el pelaje blanco. La cola nace alta y se lleva enroscada sobre el lomo, cubierta de pelo largo que forma un buen penacho.
El pelaje es el rasgo que más lo define. Se compone de una capa externa recta y separada del cuerpo sobre una capa interna corta y densa, más larga alrededor del cuello, donde forma una especie de collar, y más corta en la cara, las orejas y la parte baja de las patas.
| Rasgo | Estándar |
|---|---|
| Altura | Machos entre 30 y 38 cm; hembras algo más pequeñas |
| Peso | Entre 5 y 10 kg |
| Pelaje | Doble: capa externa recta y separada del cuerpo, capa interna densa |
| Colores | Blanco puro únicamente |
| Ojos | Oscuros, ovalados, algo achinados, con bordes negros |
El color es blanco puro, sin manchas. El estándar solo acepta el blanco, así que cualquier otro tono se considera una falta según el estándar de la raza. El pelaje doble repele el agua y la tierra, por lo que el pelo blanco suele verse limpio con poco esfuerzo. La capa interna se pierde en grandes cantidades durante las mudas de temporada, mientras que la capa externa mantiene la silueta esponjosa característica de la raza el resto del año.
El Spitz Japonés es cariñoso, juguetón y muy apegado a su familia, alerta frente a extraños, y por lo general se lleva bien con niños y otras mascotas.
El Spitz Japonés es un perro alegre y cariñoso que se apega mucho a su grupo familiar. Suele seguir a los integrantes de la casa de una habitación a otra y disfruta participar en la rutina diaria. La raza conserva su lado juguetón hasta bien entrada la adultez y responde a la atención con energía y cercanía.
Con la familia es fiel y suave, y por lo general es paciente y bueno con los niños cuando crece junto a ellos. Con los desconocidos se muestra alerta más que agresivo. Nota la llegada de visitas y ladra para avisar. Tiene así buen instinto de guardián, aunque suele calmarse una vez que acepta al visitante. Con otros perros y gatos se lleva bien cuando las presentaciones se manejan con calma.
Al Spitz Japonés no le gusta quedarse solo por períodos largos y puede ponerse ansioso o ladrar en exceso si se le aísla. La socialización temprana ayuda a que se mantenga seguro de sí mismo y reduce los ladridos excesivos.
| Rasgo | Puntaje |
|---|---|
| Cariño | 5 |
| Energía | 3 |
| Facilidad de adiestramiento | 4 |
| Tendencia a ladrar | 4 |
| Muda de pelo | 4 |
El Spitz Japonés necesita cepillado regular, ejercicio diario moderado y compañía constante, con más atención al pelaje durante la muda de temporada.
El Spitz Japonés se adapta bien a departamentos y casas siempre que tenga paseos diarios y compañía. Es un perro de interior y debe vivir junto a la familia, no afuera. La raza tolera mejor el frío que el calor gracias a su pelaje denso.
El Spitz Japonés necesita una dieta de calidad para razas pequeñas, medida y repartida en varias comidas al día, con porciones ajustadas al peso y la actividad para evitar la obesidad.
El Spitz Japonés funciona bien con una dieta completa y equilibrada formulada para razas pequeñas. Elige un alimento adecuado a la etapa de vida del perro, con fuentes de proteína identificadas y un aporte de grasa controlado. Como es una raza pequeña y sus necesidades de alimento son modestas, mide las porciones en vez de dejar comida servida todo el día, y pesa al perro con regularidad para detectar un aumento de peso a tiempo.
| Etapa de vida | Cantidad al día | Comidas |
|---|---|---|
| Cachorro (2 a 6 meses) | Según la guía del producto para su peso | 3 a 4 |
| Juvenil (6 a 12 meses) | Según la guía del producto para su peso | 2 a 3 |
| Adulto | Entre 3/4 y 1 1/2 tazas de alimento seco | 2 |
| Adulto mayor | Ligeramente reducida; vigilar el peso | 2 |
Limita los premios a cerca del 10 por ciento de las calorías diarias y descuéntalos de las comidas para no sobrealimentar al perro. El agua fresca debe estar disponible en todo momento. La mayoría de los Spitz Japonés con una dieta completa no necesita suplementos; agrégalos solo bajo indicación de un veterinario, por ejemplo para apoyar las articulaciones en perros mayores.
El Spitz Japonés suele ser una raza sana, con una esperanza de vida de 12 a 16 años; conviene vigilar la luxación de rótula, problemas oculares y la salud dental.
El Spitz Japonés es, en general, una raza sana, con una esperanza de vida típica de 12 a 16 años. Como ocurre en muchos perros pequeños, puede presentar problemas de rótula y dentales, y algunas afecciones oculares aparecen en la raza. Comprar cachorros de criadores que evalúan la salud de sus reproductores y mantener los controles veterinarios al día ayuda a reducir estos riesgos.
| Afección | Señales | Observación |
|---|---|---|
| Luxación de rótula | Salto en la marcha, cojera intermitente de una pata trasera | Frecuente en razas pequeñas; va de leve a quirúrgica |
| Atrofia progresiva de retina | Ceguera nocturna, pérdida gradual de visión | Enfermedad ocular hereditaria; existe evaluación disponible |
| Ojos llorosos / manchas de lágrimas | Ojos húmedos, manchas cerca del ángulo interno | A menudo es solo estético; hay que descartar conductos obstruidos |
| Enfermedad dental | Mal aliento, sarro, encías enrojecidas | Frecuente en razas pequeñas; se previene con cuidado en casa |
El Spitz Japonés es inteligente y busca agradar. Se adiestra con facilidad usando métodos consistentes basados en premios, junto con socialización temprana.
El Spitz Japonés es despierto y atento a su dueño. El adiestramiento resulta sencillo cuando las sesiones son cortas, constantes y con refuerzo positivo. La raza busca agradar y aprende órdenes con rapidez, pero puede ser sensible, así que las correcciones duras suelen tener el efecto contrario. Como es una raza alerta y vocal, conviene trabajar temprano el control de los ladridos, además de una socialización amplia para que se mantenga seguro con personas y otros animales.
El Spitz Japonés suele alcanzar la madurez reproductiva después del primer año, tiene camadas pequeñas y requiere una evaluación de salud cuidadosa de los padres.
Una crianza responsable del Spitz Japonés parte con padres evaluados en salud y espera a que ambos perros alcancen madurez física y de comportamiento, algo que suele ocurrir después del primer año y muchas veces durante el segundo. La gestación en perros dura cerca de 63 días desde la concepción. Al ser una raza pequeña, el Spitz Japonés suele tener camadas modestas, comúnmente de una a cuatro crías, con variaciones según cada perra.
Los cachorros nacen blancos y dependen de la madre para el calor y la alimentación en las primeras semanas. El destete comienza entre las tres y cuatro semanas, y la camada se beneficia de un manejo suave y una exposición temprana a los sonidos y estímulos comunes de una casa. Los cachorros suelen ir a sus nuevos hogares alrededor de las ocho semanas, ya destetados y con las primeras vacunas puestas. Los criadores deben evaluar rodillas y ojos, y entregar los cachorros a familias preparadas para un compañero cariñoso que busca atención constante. En Chile conviene buscar criadores serios, idealmente registrados en el Kennel Club de Chile, que puedan mostrar los controles de salud de los padres.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Madurez reproductiva | Generalmente después de los 12 meses |
| Gestación | Cerca de 63 días |
| Tamaño de camada habitual | 1 a 4 cachorros |
| Destete | Entre 3 y 4 semanas |
| Edad mínima para el cambio de hogar | Cerca de 8 semanas |
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Sí: la Ley 21.020 exige identificar e inscribir a los perros en el RNMyAC. Ese registro estatal y esta ficha cumplen papeles distintos; la de United Pet Club mantiene sus datos consultables gratis, aquí y fuera de Chile.
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Preguntas comunes sobre el Spitz Japonés: tamaño, temperamento, aseo, esperanza de vida, si conviene para familias y dónde encontrar cachorros.
Es una raza pequeña. Los adultos miden entre 30 y 38 cm a la cruz y pesan entre 5 y 10 kg; los machos suelen ser algo más grandes que las hembras.
Es cariñoso, juguetón y muy apegado a su familia. La raza está alerta y ladra ante desconocidos o sonidos poco comunes, pero se muestra amistosa más que agresiva una vez que acepta a la visita.
El cuidado es moderado. El pelaje blanco necesita cepillado de dos a tres veces por semana, y a diario durante la muda de temporada, aunque suelta la tierra con facilidad. La raza también necesita paseos diarios y compañía habitual.
La esperanza de vida típica es de 12 a 16 años. Los controles veterinarios de rutina, la higiene dental y un peso saludable ayudan a que viva más tiempo.
Sí. Por lo general se lleva bien con los niños y convive con otros perros y gatos cuando la presentación se hace correctamente, sobre todo si se socializa desde cachorro.
La raza está alerta y tiende a ladrar ante la llegada de visitas y ruidos nuevos. El entrenamiento temprano, incluida una señal de silencio, junto con buena socialización, mantiene los ladridos bajo control.
Es popular en Japón y mantiene un grupo estable de seguidores en otros países, aunque la disponibilidad varía según la región. Se recomienda acudir a un criador serio que evalúe la salud de los padres, idealmente registrado en el Kennel Club de Chile.