Catalana
La Catalana es una resistente ave española de doble propósito, apreciada por su tolerancia al calor y su naturaleza vivaz y activa para el forrajeo.
- Size
- Medio
- Lifespan
- 6–8 years
- Origin
- España
- Temperament
- Activo
- Standard colors
- Negro, Blanco y Ante
Characteristics
Catalana colors and patterns
What each club's breed standard says about every Catalana color and pattern. Point at a ruling to see the club's own wording.
Breed standards describe the Catalana in Negro, Blanco y Ante. Standard patterns: Unicolor.
| Color or pattern | APA | EE |
|---|---|---|
| Negro | Estándar (“Buff”) | No ruling |
| Blanco | No ruling | Estándar (“weiß”) |
| Ante | Estándar (“Buff”) | Estándar (“hell-goldbraun”) |
| Patterns | ||
| Unicolor | No ruling | Estándar (“hell-goldbraun; weiß”) |
| Color or pattern |
|---|
| Blanco |
| Color or pattern |
|---|
| Cuerno |
| Color or pattern |
|---|
| Pizarra |
| Color or pattern |
|---|
| Blanco |
What the rulings mean
- Estándar
- Described by the club's breed standard.
Color changes
How a Catalana's colors can change over its life.
Negrochanges toBarrado
Plumaje · Con la edad · males only
Antechanges toDorado
Plumaje · Con la edad · females only
Sources
Each ruling comes from the club's published breed standard or color list.
Sobre la gallina Catalana
La Catalana es una gallina de doble propósito, de tamaño mediano, originaria de Cataluña, criada por sus huevos y su carne, y reconocida por tolerar bien el calor y la sequía.
La Catalana, también llamada Catalana del Prat, es una raza de gallina que se desarrolló en la región de Cataluña, en el noreste de España. Es un ave de doble propósito, es decir, se seleccionó para entregar una buena cantidad de huevos y también una carcasa aprovechable para la mesa. Su plumaje tiene un tono dorado o leonado cálido, con la cola negra, una combinación que la distingue de la mayoría de las razas mediterráneas.
La raza se adapta bien a climas cálidos y secos. Las aves resisten las altas temperaturas del verano mejor que muchas razas del norte de Europa y se mantienen activas en el campo durante calores que hacen bajar el rendimiento de otros planteles. Las Catalanas son excelentes forrajeras: recorren terreno en busca de insectos, semillas y pasto, por lo que consiguen buena parte de su propio alimento cuando tienen espacio para moverse.
La Catalana es un ave independiente y enérgica, no una gallina para tener en brazos. Tolera que la manipulen, pero prefiere tener espacio para desplazarse. Por eso es una opción práctica para la crianza a campo abierto o en chacras, y no tanto para gallineros con corrales reducidos.
| Atributo | Detalle |
|---|---|
| Origen | Cataluña, España |
| Tamaño | Mediano |
| Esperanza de vida | 6 a 8 años |
| Grupo / función | Doble propósito (huevos y carne) |
| Recomendada para | Crianza a campo abierto, climas cálidos, criadores con algo de experiencia |
A quién le conviene
La Catalana le acomoda a quienes tienen espacio para que las aves forrajeen y viven en una zona cálida o templada. Recompensa a quienes buscan un ave productiva y de bajo mantenimiento, sin esperar una mascota tranquila y cariñosa. Las personas en climas fríos y húmedos, o que mantienen a sus aves en corrales fijos y pequeños, pueden encontrar la raza inquieta y más difícil de asentar.
Historia y origen
La Catalana se originó cerca de El Prat de Llobregat, junto a Barcelona, y se convirtió en una de las gallinas autóctonas más conocidas de España antes de expandirse a Sudamérica y otras regiones.
La Catalana toma su nombre de Cataluña, la región del noreste de España donde se creó. Está estrechamente ligada a la localidad de El Prat de Llobregat, cerca de Barcelona, y su nombre completo en español, Catalana del Prat, refleja ese origen. Los campesinos locales fueron dando forma a la raza durante generaciones a partir de aves de corral mediterráneas comunes, con el fin de contar con un ave práctica tanto para huevos como para carne.
La raza quedó establecida como un tipo reconocido en España durante el siglo XIX. Se transformó en una de las gallinas autóctonas más criadas del país y en un motivo de orgullo regional en Cataluña, donde siguió siendo parte habitual de los campos y las ferias.
La emigración y el comercio españoles llevaron a la Catalana al otro lado del Atlántico, y la raza se afianzó en distintas zonas de Sudamérica, donde su resistencia al calor se ajustaba bien al clima. Ganó popularidad en países como Argentina y en otros puntos del continente.
Fuera de España y Sudamérica, la Catalana se mantuvo relativamente escasa. Distintos estándares avícolas la reconocen en varios países, pero se cría en números menores que las razas comerciales y de exposición más difundidas, y hoy se valora en buena parte como ave patrimonial.
Apariencia y estándar de la raza
La Catalana es una gallina mediana y erguida, con plumaje dorado leonado en el cuerpo, cola y remeras negras, cresta simple roja y orejillas blancas.
La Catalana es un ave de tamaño mediano, con una postura bastante erguida y activa. El cuerpo es firme y bien redondeado para tratarse de un ave de doble propósito, y se apoya en patas limpias, sin plumas. La silueta general es equilibrada más que pesada, algo coherente con una raza pensada para recorrer terreno y forrajear.
La cresta simple es roja y se mantiene erguida en los machos, mientras que en las hembras suele caer hacia un costado en la parte trasera. La cara es roja, las orejillas son blancas, y el pico y las patas van en un tono gris pizarra claro o azulado.
| Rasgo | Estándar |
|---|---|
| Peso (macho) | Entre 3,0 y 3,6 kg aproximadamente |
| Peso (hembra) | Entre 2,0 y 2,7 kg aproximadamente |
| Cresta | Simple, roja, erguida (caída hacia atrás en las hembras) |
| Plumaje | Plumas ajustadas y lisas |
| Colores | Cuerpo dorado leonado con cola y remeras negras |
| Orejillas / ojos | Orejillas blancas, ojos color caoba rojizo |
Plumaje y colores
El color distintivo es un dorado leonado cálido que cubre el cuerpo, resaltado por la cola negra y por plumas negras en las alas y, en algunos casos, en el cuello. Ese negro suele tener un brillo verdoso bajo buena luz. En algunas regiones existe una versión enana de la Catalana, con el mismo patrón dorado y negro pero en tamaño reducido.
Temperamento y comportamiento
La Catalana es un ave activa, alerta e independiente, que forrajea en terrenos amplios y tolera que la manipulen sin buscar contacto humano cercano.
La Catalana es una gallina enérgica y autosuficiente. Las aves pasan buena parte del día en movimiento, escarbando y buscando comida por el terreno, y se mantienen atentas a lo que ocurre alrededor. Esa alerta las hace reaccionar rápido ante depredadores, pero también significa que pueden asustarse con facilidad si las sorprenden o si viven en espacios estrechos.
Con las personas, la raza tiene un carácter parejo, pero no es cariñosa. Las Catalanas aceptan que las manipulen y los cuidados de rutina, aunque mantienen distancia y rara vez se acomodan como aves de compañía. Dentro del plantel suelen convivir bien y se llevan con otras aves de corral cuando hay suficiente espacio para repartirse. El confinamiento en corrales chicos tiende a ponerlas inquietas, así que rinden mejor con espacio de sobra.
Las hembras no tienen una tendencia marcada a la cloquera, por lo que quienes buscan pollitos suelen recurrir a una incubadora o a una gallina clueca de otra raza.
| Rasgo | Calificación |
|---|---|
| Afecto | 2 |
| Energía | 5 |
| Facilidad de adiestramiento | 2 |
| Vocalización | 3 |
| Muda de plumas | 3 |
Cuidados y manejo
La Catalana es una raza resistente y de bajo mantenimiento que necesita espacio para forrajear, sombra en época de calor y los cuidados básicos de higiene y control de parásitos.
La Catalana es una raza robusta que pide poco más allá de los cuidados básicos de cualquier ave de corral bien manejada. Sus principales necesidades son espacio para recorrer terreno y protección frente a condiciones que su tierra de origen no tenía, sobre todo el frío y la humedad.
Higiene y cuidado del plumaje
- Ofrece una zona seca para el baño de tierra, así las aves cuidan solas el estado de su plumaje.
- Revisa con regularidad las patas y la zona de la cloaca para detectar ácaros y piojillos.
- Inspecciona la cresta simple en busca de daño por congelamiento durante las heladas.
- Corta las uñas o el pico solo si hay crecimiento excesivo, algo poco común en aves tan activas.
Actividad y ejercicio
- Permite acceso diario a campo abierto o a un corral amplio para que forrajeen.
- Entrega la mayor superficie de terreno posible, ya que a la raza no le acomoda el encierro estrecho.
- Instala perchas y esparce alimento de grano para mantener a las aves ocupadas.
- Usa cercos seguros, porque las aves activas pueden volar sobre barreras bajas.
Entorno
La Catalana se desenvuelve bien con el calor y la sequedad, pero le cuesta más adaptarse a inviernos fríos y húmedos. En verano, entrega sombra y agua fresca, y en los meses más fríos ofrece un gallinero seco, sin corrientes de aire y bien ventilado. Un gallinero con buena cama y un corral protegido ayudan a que la raza se mantenga sana durante todo el año.
Nutrición y alimentación
La Catalana se desarrolla bien con una ración avícola balanceada según su etapa de vida, complementada con los insectos, semillas y pasto que junta al forrajear.
Un alimento comercial completo para aves de corral es la base de la dieta de la Catalana, ajustado según la edad y la función del ave. Como la raza forrajea bien, las aves de campo abierto complementan su alimentación con insectos, semillas y plantas verdes, lo que puede reducir la cantidad de alimento preparado que necesitan. Entrega siempre agua limpia y fresca junto con el alimento.
Las gallinas ponedoras necesitan calcio adicional para formar cáscaras firmes, generalmente en forma de conchuela molida o grit de piedra caliza, entregado a libre disposición. Las aves sin acceso a tierra también necesitan grit insoluble para moler el alimento.
| Etapa | Cantidad diaria | Comidas |
|---|---|---|
| Pollitos (0 a 8 semanas) | Alimento iniciador en migajas, a libre disposición | Disponible todo el día |
| Aves en crecimiento (8 a 18 semanas) | Alimento de crecimiento, a libre disposición | Disponible todo el día |
| Gallinas ponedoras | Entre 120 y 130 g de alimento de postura | Mañana y tarde |
| Machos adultos | Entre 120 y 140 g de alimento de mantención | Mañana y tarde |
Premios y suplementos
Mantén los premios, como granos enteros, verduras de hoja y restos de cocina, en alrededor de un 10 por ciento de la dieta total, para no desequilibrar la ración principal. Ofrece el grit y la conchuela por separado, sin mezclarlos con el alimento. Un suplemento de vitaminas y electrolitos en el agua puede ayudar a las aves a sobrellevar el estrés por calor o a recuperarse de alguna enfermedad.
Salud y afecciones comunes
La Catalana es una raza resistente, con una esperanza de vida típica de 6 a 8 años, propensa sobre todo a los parásitos y problemas respiratorios habituales en aves de corral.
La Catalana es, en general, una gallina sana y longeva, con una esperanza de vida habitual de 6 a 8 años si recibe buenos cuidados. No presenta trastornos generalizados propios de la raza. La mayoría de los problemas de salud son los mismos que afectan a cualquier ave de corral, y un buen manejo evita gran parte de ellos. La tolerancia al calor es una fortaleza de la raza, pero la cresta simple erguida puede sufrir congelamiento en inviernos duros.
| Afección | Señales | Observación |
|---|---|---|
| Parásitos externos (ácaros, piojillos) | Rascado, plumas opacas, cresta pálida | Se controla con baños de tierra y revisiones periódicas |
| Parásitos internos | Baja de peso, deposiciones sueltas | Aplica un programa regular de desparasitación y rota el terreno |
| Infección respiratoria | Estornudos, secreción nasal, respiración con ruido | Mejora la ventilación y aísla a las aves enfermas |
| Congelamiento de la cresta | Puntas de la cresta ennegrecidas por el frío | Entrega un gallinero seco y sin corrientes de aire en invierno |
Cuidados preventivos
- Mantén el gallinero limpio, seco y bien ventilado.
- Aplica un programa regular de control de parásitos y desparasitación.
- Pon en cuarentena a las aves nuevas o que regresan al plantel antes de juntarlas con el resto.
- Sigue las recomendaciones de vacunación que correspondan según la zona.
- Entrega alimento balanceado y agua limpia de forma constante.
Hábitat y alojamiento
La Catalana necesita un gallinero seco y bien ventilado, junto con un terreno amplio para forrajear, más espacio extra y cercos seguros acordes a su naturaleza activa.
La Catalana está hecha para la vida a campo abierto y rinde mejor donde puede forrajear en un terreno amplio. El alojamiento debe darle al plantel un lugar seguro y seco para dormir y poner huevos, junto con la mayor cantidad de espacio exterior que el terreno permita. La raza se adapta especialmente bien a zonas cálidas y secas, pero en lugares más fríos el gallinero debe mantener a las aves secas y protegidas de corrientes de aire durante el invierno.
| Parámetro | Recomendación |
|---|---|
| Espacio en el gallinero por ave | Al menos 0,3 a 0,4 m² (4 pies cuadrados) |
| Espacio de corral o campo | 1 m² o más por ave, mientras más, mejor |
| Espacio de percha por ave | Entre 20 y 25 cm de vara |
| Nidales | Un nidal cada 3 o 4 gallinas |
| Ventilación | Aberturas altas y sin corrientes de aire, sobre la altura de las perchas |
Lista de implementación
- Gallinero resistente, a prueba de depredadores, con cierres seguros.
- Perchas elevadas sobre el piso con cama.
- Nidales limpios y con sombra, con cama seca.
- Zona de baño de tierra dentro del corral.
- Sombra y agua fresca disponibles en todo el terreno para los días de calor.
- Cercos lo bastante altos para contener a aves activas y livianas.
Incubación y nacimiento de pollitos
Los huevos de Catalana nacen en unos 21 días bajo condiciones estándar de incubación, y como las hembras rara vez se enclocan, la mayoría de los criadores usa incubadora o una gallina clueca de otra raza.
Las gallinas Catalana no tienen una tendencia marcada a enclocarse, así que para incubar de manera confiable normalmente se recurre a una incubadora o a una gallina clueca de otra raza. Los huevos de la raza siguen el patrón estándar de incubación de las gallinas y nacen alrededor del día 21. Elige huevos limpios y de buena forma, y guárdalos con la punta hacia abajo a temperatura ambiente fresca, por no más de una semana antes de ponerlos a incubar.
| Parámetro | Ajuste |
|---|---|
| Temperatura | 37,5 °C (99,5 °F) en incubadora de aire forzado |
| Humedad | 45 a 55 por ciento entre los días 1 y 18, luego 65 a 70 por ciento |
| Días | Alrededor de 21 |
| Volteo | Al menos 3 a 5 veces al día hasta el día 18, luego se detiene |
Pasos para la incubación
- Elige huevos limpios, sin daños, de forma y tamaño normales.
- Deja que los huevos guardados alcancen la temperatura ambiente antes de ponerlos a incubar.
- Ajusta la incubadora a 37,5 °C y estabiliza la temperatura y la humedad.
- Voltea los huevos con regularidad hasta el día 18.
- Detén el volteo el día 18 y sube la humedad para el encierro final.
- Deja a los pollitos recién nacidos dentro de la incubadora hasta que estén secos y esponjados, y luego pásalos a una criadora tibia.
Preguntas frecuentes
Preguntas habituales sobre la gallina Catalana: tamaño, temperamento, cuidados, esperanza de vida, para quién es recomendable y qué tan fácil es conseguirla.
¿Qué tamaño alcanza una gallina Catalana?
La Catalana es una raza de tamaño mediano. Los machos pesan entre 3,0 y 3,6 kg aproximadamente, y las hembras entre 2,0 y 2,7 kg. En algunas regiones existe una versión enana, de tamaño mucho más reducido.
¿Cómo es el temperamento de la Catalana?
Es activa, alerta e independiente. Las aves forrajean en terrenos amplios y toleran que las manipulen, pero no buscan contacto humano cercano, así que no es una raza para tener como mascota de compañía.
¿Es difícil criar una Catalana?
No. Es una raza resistente y de bajo mantenimiento que principalmente necesita espacio para forrajear, un gallinero seco y sin corrientes de aire, y control de parásitos habitual. Su única exigencia real es tener espacio para moverse.
¿Cuánto vive una Catalana?
Con buenos cuidados, una Catalana vive normalmente entre 6 y 8 años. Es una raza robusta, sin problemas de salud propios de la raza que sean generalizados.
¿Es la Catalana una buena opción para climas calurosos?
Sí. La raza viene de España y tolera bien el calor y la sequedad. Se mantiene activa en temperaturas que hacen bajar el ritmo de muchas otras gallinas. Se adapta peor a inviernos fríos y húmedos.
¿La Catalana pone bien, y las hembras crían a sus pollitos?
Es una ponedora doble propósito productiva, de huevos de cáscara blanca. Las hembras rara vez se enclocan, así que la mayoría de los criadores incuba los huevos en incubadora o los pone bajo una gallina clueca de otra raza.
¿Es fácil conseguir una Catalana?
Es común en España y en algunas zonas de Sudamérica, pero escasa en otros lugares. Fuera de esas regiones se cría sobre todo como raza patrimonial, así que la disponibilidad puede ser limitada.
From the community
Ask about the CatalanaNo questions about the Catalana yet. Be the first to ask.